viernes, 6 de octubre de 2017

7. Tazas medidoras. En el mundo de la repostería muchas de las mejores recetas vienen o hay que cogerlas de fuentes anglosajonas. Es una realidad como un templo, especialmente cuando nos salimos de la repostería tradicional española. Así que es indispensable tener un juego de tazas y cucharillas medidoras. Su uso se aprende rápidamente, pero hay que tener especialmente cuidado ya que no es lo mismo medir mantequilla, que azúcar, que azúcar moreno, que harina, que arroz, etc.
papel
8. Papel del horno. Se puede llamar papel vegetal, papel sulfurizado, etc. Es blanco, lo hay por láminas precortadas o para cortar al tamaño que queramos. Un día puedo hacer una prueba de papeles de horno, pero mi recomendación es que uséis uno que no se queme a la primera de cambio. Si se usa bien incluso se le puede dar varios usos. Ideales para hacer galletas o incluso para forrar moldes entre otras cosas.
9. Lámina de silicona. No es lo mismo que el papel, tiene otros usos o incluso se puede usar como sustituto del papel, pero por ejemplo para hacer galletas es preferible usar papel antes que silicona porque esta se caliente más y cuece demasiado el fondo de las galletas. La silicona viene genial para otras elaboraciones, como podría ser el merengue.
10. Rodillo. Desde los tradicionales de madera, hasta los de aluminio o pasando por los de cerámica o incluso de mármol. Cada uno tiene su uso, así que coger unos básico, pero que pese. Os ayudará los que son giratorios. Y para utilizarlo bien solo se necesita práctica. Una recomendación si os decantáis por un rodillo de madera, limpiarlo sin mojarlo en exceso. La madera chupa agua y al secarse se agrieta.
Uf, la verdad que me estoy dando cuenta que me dejo muchos utensilios en el camino, así que este post seguro que tendrá segunda parte con otros diez utensilios básicos para hacer postres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario